Por qué no conviene guardarla sin protección
Cuando la charcutería queda expuesta al aire:
- Se reseca con rapidez
- Pierde aroma
- Se oxida la superficie
- Absorbe olores de otros alimentos
Estos cambios no siempre la hacen incomestible, pero sí reducen claramente su calidad.
Cómo envolver la charcutería correctamente
Para conservarla mejor:
- Usa papel especial para charcutería o papel de horno
- Evita film directamente sobre el producto si es posible
- No la envuelvas demasiado apretada
- Asegúrate de que quede bien protegida
El objetivo es protegerla del aire sin alterar su textura.
Dónde guardarla en la nevera
La charcutería debe conservarse siempre en frío.
Lo más recomendable es:
- Guardarla en la parte central de la nevera
- Evitar la puerta, donde hay cambios de temperatura
- Usar un recipiente limpio si no está bien envuelta
Una temperatura estable ayuda a mantenerla en buen estado durante más tiempo.
Una buena conservación permite disfrutar la charcutería como se merece.
Diferencias entre charcutería curada y cocida
No todos los productos se comportan igual:
Curados: jamón, chorizo, lomo, salchichón
- Aguantan mejor el paso de los días si están bien envueltos.
Cocidos: jamón cocido, pavo, mortadela
- Son más delicados y conviene consumirlos antes.
Conocer esta diferencia ayuda a planificar el consumo.
Cuánto tiempo puede conservarse
Como orientación general:
- Charcutería cocida: 2–4 días una vez abierta
- Charcutería curada: varios días si está bien protegida
Siempre es mejor revisar aspecto, olor y textura antes de consumir.
Errores comunes que conviene evitar
- Guardarla sin envolver
- Usar recipientes sucios
- Mezclar distintos productos
- Dejarla en la puerta de la nevera
- Alargar su conservación innecesariamente
Estos errores afectan directamente a su calidad.
Pequeños gestos en casa mantienen su sabor y evitan desperdicio.
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