Dificultad
FácilTiempo de cocción
45 - 50 minutos- 1 kg de patatas
- 2 chorizos frescos o semicurados
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- 1 pimiento choricero seco (o 1 cucharada de pulpa)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel
- 1 litro de agua o caldo suave
- Aceite de oliva
- Sal, al gusto
Primeros pasos de preparación
- Pela las patatas y cáscalas en trozos medianos (no las cortes con cuchillo hasta el final, rómpelas para que suelten almidón).
- Pela y pica la cebolla y los ajos.
- Si usas pimiento choricero seco, hidrátalo en agua caliente 15 minutos.
Consejo:
Cascarlas es fundamental: ese pequeño gesto hace que el guiso espese sin necesidad de harina.
Segundos pasos de elaboración
- En una cazuela amplia, sofríe la cebolla y el ajo con un chorro de aceite hasta que estén blandos.
- Añade el chorizo en rodajas y rehoga unos minutos.
- Incorpora el pimentón y mezcla rápidamente para que no se queme.
- Añade la pulpa del pimiento choricero y el laurel.
- Agrega las patatas y cubre con el agua o caldo.
- Cuece a fuego medio-bajo durante 30–35 minutos, hasta que las patatas estén tiernas y el caldo ligeramente espeso.
- Rectifica de sal y deja reposar unos minutos antes de servir.
Consejo:
No hiervas a fuego fuerte: una cocción suave evita que las patatas se rompan en exceso.
- Sirve bien caliente, en plato hondo o cazuela de barro.
- El caldo debe quedar ligeramente ligado y con color rojizo intenso.
- Acompaña con pan.
Consejo:
Este guiso mejora tras un breve reposo; si lo preparas con antelación, el sabor se intensifica.
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