Por qué no conviene lavarlas antes de guardarlas
Cuando una fruta o una hortaliza se lava y se almacena húmeda:
- La piel retiene agua
- Se favorece la aparición de moho
- Se acelera el reblandecimiento
- Se pierde frescura en menos tiempo
Por eso, lo más recomendable es guardarlas siempre secas y lavarlas solo cuando vayan a pelarse, cortarse o consumirse.
Cómo lavarlas correctamente
Para una limpieza eficaz no hace falta nada complicado:
- Utiliza agua corriente fría
- Frota suavemente la superficie con las manos
- En productos firmes, puedes ayudarte de un cepillo suave
- Sécalas bien si no las vas a usar inmediatamente
No es necesario emplear jabones, detergentes ni productos especiales.
Una fruta bien lavada justo antes de consumirse conserva mejor su frescura y su sabor natural.
Qué pasa con la fruta que se pela
Aunque algunas frutas se consuman sin piel, conviene lavarlas igualmente antes de pelarlas. Al cortar, el cuchillo puede arrastrar suciedad o restos del exterior hacia el interior.
Un lavado previo evita contaminaciones innecesarias.
Errores comunes al lavar fruta y verdura
- Lavarlas y guardarlas mojadas
- Dejarlas en remojo durante mucho tiempo
- Usar productos no alimentarios
- Lavarlas con demasiada antelación
Estos hábitos reducen la calidad del producto y acortan su conservación.
Lavar en el momento adecuado es un gesto sencillo que marca la diferencia en la cocina diaria.
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