Elegir bien desde el principio
La conservación empieza en el momento de la compra. Una alcachofa fresca debe ser:
- Compacta y pesada en relación a su tamaño
- De hojas bien apretadas
- Con un color verde uniforme, sin manchas oscuras
- Con el tallo firme y no seco
Si al presionar ligeramente cruje, es una buena señal de frescura.
No lavarlas antes de guardarlas
Aunque pueda parecer lógico, lavar las alcachofas antes de almacenarlas es un error. La humedad favorece la aparición de moho y acelera el deterioro.
Lo correcto es guardarlas secas y lavarlas solo en el momento de limpiarlas para cocinar.
Dónde guardarlas en la nevera
El mejor lugar es el cajón de las verduras, donde la temperatura es más estable. Para conservarlas mejor:
- Envuélvelas ligeramente en papel de cocina
- O colócalas en una bolsa de papel o bolsa perforada
- Evita recipientes cerrados herméticamente
Así se reduce la condensación y se evita que se estropeen antes de tiempo.
Cuánto tiempo aguantan frescas
En buenas condiciones, las alcachofas frescas pueden conservarse entre 3 y 5 días.
A partir de ese momento empiezan a perder firmeza y sabor, aunque sigan siendo comestibles.
Lo ideal es no acumularlas y planificar su consumo en los días siguientes a la compra.
Una alcachofa fresca debe estar compacta, pesada y de hojas apretadas.
Si las hojas están abiertas o blandas, es señal de que ya no están en su mejor momento.
Qué hacer si ya están limpias
Una vez peladas y cortadas, las alcachofas se oxidan con rapidez.
Para evitarlo:
- Sumérgelas en un bol con agua fría
- Añade zumo de limón o unas ramas de perejil
- Mantén el recipiente tapado en la nevera
Aun así, conviene cocinarlas en el mismo día para que mantengan su textura.
Conservación de alcachofas cocidas
Si ya están cocidas:
- Déjalas enfriar por completo
- Guárdalas en un recipiente hermético
- Consúmelas en un plazo máximo de 48 horas
Puedes usarlas después para salteados, revueltos, guarniciones o cremas.
Cómo congelar alcachofas correctamente
La congelación es una buena opción si tienes cantidad:
- Límpialas y córtalas según el uso que les vayas a dar
- Escáldalas 2–3 minutos en agua hirviendo con limón
- Enfríalas rápidamente en agua fría
- Escúrrelas bien y congélalas en porciones
Congeladas de esta forma mantienen mejor el color y la textura al cocinarlas.
Errores comunes que conviene evitar
- Guardarlas mojadas
- Dejarlas a temperatura ambiente varios días
- Usar bolsas de plástico cerradas
- Cocinarlas en exceso cuando ya no están frescas
Estos fallos hacen que pierdan rápidamente calidad.
Si ves que las alcachofas empiezan a abrirse o a oscurecerse, es mejor cocinarlas cuanto antes en recetas como guisos, cremas o salteados, donde la textura es menos crítica.
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